La īpera Nin Culmell La Celestina Eventos Prensa Contacto
>> English

LA ÓPERA

La ópera de La Celestina, tragicomedia en música en tres actos, con libreto de Joaquín Nin-Culmell a partir de La Celestina de Fernando de Rojas y con textos de Juan del Encina, se presenta en Madrid, en estreno mundial, abriendo la temporada del Teatro de la Zarzuela de Madrid, el 19 de septiembre de 2008.

Es una obra única con uno de los directores más importantes de nuestro país, Ignacio García, el diseño de vestuario de Lluis Juste de Nin (Armand Basi) y un plantel de jóvenes cantantes y actores reunidos por Ana María Iriarte con el objetivo de hacer realidad el gran sueño de Nin-Culmell, en el centenario del nacimiento del compositor.

Fotos: Chicho

Estreno mundial

El 19 de septiembre de 2008 a las 20:00 en el Teatro de la Zarzuela, se estrena por primera vez la ópera La Celestina de Joaquín Nin-Culmell y será, sin duda, un gran acontecimiento.

Un estreno mundial que el gran músico no podrá ver en vida, pero que verá la luz en el lugar y con el equipo que él quería.

Será una de las pocas ocasiones en todo el mundo en que una obra tan universal como La Celestina ha sido llevada a la ópera.

Un grán clásico que cobra vida gracias a un músico que conocía muy bien nuestra tradición literaria y musical y supo respetarla y actualizarla. Con una producción joven, dirigida por la gran Ana María Iriarte, que cuenta con un grupo sólido de cantantes con experiencia actoral, con la dirección escénica de Ignacio García (Subdirector del Teatro Español), la escenografía de Domenico Franchi (colaborador habitual del gran Ezio Frigerio) y con Lluís Juste de Nin (Armand Basi) en el diseño del vestuario. Con la dirección musical del maestro Miquel Ortega,Vinicio Cheli como iluminador y la producción ejecutiva de Robert Muro.

Una coproducción de
Con el patrocinio de
   

Reparto

Celestina: Alicia Berri  (Mezzo-soprano)
Calisto: Alain Damas  (Tenor)
Melibea: Gloria Londoño  (Soprano)
Sempronio: José García-Quijada  (Barítono)
Pármeno: Andrés del Pino  (Barítono)
Preusa: Carolina Barca  (Soprano)
Elicia: Soledad Cardoso  (Soprano)
Lucrecia: Belén Elvira (Mezzo-soprano)

Equipo artístico y técnico

Directora Artística: Ana María Iriarte
Director Musical: Miguel Ortega
Director de Escena: Ignacio García
Productor Ejecutivo: Robert Muro
Escenografía: Domenico Franchi
Vestuario: Lluis Juste de Nin
Iluminación: Vinicio Cheli
Maestra de Luces: Liliam Castillo
Prensa: Galán Comunicación (con la colaboración especial de Matías Rodríguez)
Ayte. de Dirección: Zulima Memba
Ayte. de Escenografía: Stefano Abastanotti
Ayte. de Vestuario: Michela Andreis
Ayte. de Producción: Jesús Briones, Kristina Rastrilla
Orquesta de la Comunidad de Madrid. Titular del Teatro de la Zarzuela
Coro del Teatro de la Zarzuela. Director: Antonio Fauró
Realización de Escenografía: D.ex M Laboratori SNC di Cattano Paolo e Scuto
Realización de Vestuario: Farani Sartoria Teatrale
Utilería: E. Rancati S.R.L.
Pelucas: Rochetti e Rochetti S.R.L.
Calzado: Pompei 2000 S.R.L.

Figuración

Begoña Frutos, Sergio Castelar, Violetta Brázhnikova, Catherine Barranco, Xavi Montesinos,  Teresa Donaire, Verónica Moreno, Andrés Bernal, Miguel Ángel Bustamante y Rafa Molina.

 

Libreto

La Celestina es el fruto de un trabajo iniciado por el compositor en los años sesenta que continuó retocando, modelando, modificando y perfilando durante más de cuatro décadas.

Es la segunda ópera española que aborda el tema, después de la que hiciera, ya hace un siglo, Felip Pedrell. El libreto se basa en una de las mayores obras dramáticas de la historia de la Literatura española, la de Fernando de Rojas e incorpora algunos textos de Juan del Encina. Estos dos textos cumplen varias funciones: aportan un elemento textual y musical que enmarca la obra en su lugar y su tiempo desde las palabras y sus sonidos, aportan una riqueza lingüística a la obra e integran el coro que el compositor desea en la obra, como símbolo de esa sociedad sombría y agorera. La función de este coro es trágica (en el sentido clásico del término) interpelando al público y advirtiéndole, al tiempo que a los personajes, del terrible destino que se cierne sobre ellos, de una manera inexorable.

La música combina elementos arcaizantes (referentes del tiempo de la obra) con toda la reinterpretación moderna de los mismos, en donde el compositor es un claro continuador de Manuel de Falla. El mundo oscuro y enfangado de la España del cinquecento se alterna en el texto y también en la música con la exaltación del amor cortés en nuestro autóctono nuevo estilo amoroso y lírico.

Asumiendo que toda selección supone una renuncia y una visión fragmentaria de la historia general, pero comprendiendo que es la única manera de hacer de La Celestina una obra musicable, el compositor decide hacer un libreto absolutamente sintético y concentrado en un tema: la imposibilidad de Calisto y Melibea de encontrarse pese a su gran deseo mutuo. Así plantea dos temas en paralelo, el de la pasión de uno y otra, y los muros que no les dejan encontrarse

Programa

LA CELESTINA
Tragicomedia en música en tres actos

In memoriam Theodore Jacob Reid

PRIMER ACTO
Prólogo: El encuentro
Primera escena: La casa de Calisto
La casa de Celestina

SEGUNDO ACTO
Primera escena: El huerto de Melibea de día
Segunda escena: Las puertas de la casa de Melibea
Tercera escena: La casa de la Celestina

TERCER ACTO
Escena única: El huerto de Melibea de noche

Argumento

Siglo XV. Calisto, un joven de noble linaje, encuentra en un lugar público a Melibea y queda impresionado por su belleza. Corre a su casa para encerrarse en su martirio amoroso y para contárselo a su criado Sempronio quien, viendo sufrir a su amo, decide recomendarle los servicios de una vieja alcahueta que es capaz de encontrarle remedio a todo: Celestina.

Pármeno, el otro sirviente de Calisto, advierte de los peligros e infortunios que pueden ocurrir confiando en Celestina, de la que corren las peores habladurías. Pero los encantos de Areúsa (meretriz que trabaja para Celestina) acaban por silenciar los augurios de Pármeno mientras las monedas de Calisto dan por cerrado el trato con la vieja.

Celestina invoca a las fuerzas del Averno y llega a hablar con Melibea a través de su criada, Lucrecia. En ese encuentro le habla de Calisto y de la pasión que siente hacia ella y concierta un encuentro entre los dos jóvenes para esa misma noche en las puertas de la casa de Melibea. Al principio la joven se muestra temerosa y dubitativa pero las palabras de amor de Calisto acaban por conquistar su corazón y le permite que vuelva a subir las paredes del huerto para volverla a ver la noche siguiente. Entonces Celestina celebra una fiesta en su casa con sus dos meretrices (Elicia y Areúsa) y los dos criados de Calisto. El vino corre y los criados reclaman a la alcahueta una parte de lo que recibió de Calisto y que consideran que les pertenece. Mientras tanto, en el huerto de Melibea los dos jóvenes se declaran amor eterno.

Y el final se acerca.

Y la tragedia se avecina.

© Fundación Ana María Iriarte 2008